Tal y como estaba el mercado de las cámaras de aficionado en los últimos años, era raro que ninguno de los dos grandes fabricantes (Canon y Nikon) se hubiesen metido en el sector de moda, las llamadas mirroless. Este tipo de cámaras están dirigidas para aficionados exigentes que no se conforman con una compacta pero que no quieren cargar con una pesada réflex. El resultado son cámaras con ópticas intercambiables
En concreto Nikon se ha lanzado a la piscina con 2 modelos, de lo que han llamado Nikon 1 junto con cuatro ópticas y un buen puñado de accesorios. Los dos modelos son bastante similares, ambos con un sensor CMOS de 10mpx con un factor de recorte de 2,7x (más pequeño que los de la competencia), ambas con capacidad de disparo en RAW, grabación de video en HD a 60fps, y video de alta velocidad en resoluciones inferiores y una pantalla de 3 pulgadas. Las diferencia mayor esta en que la V1 lleva un visor electrónico incorporado con cobertura del 100% de la imagen, además de una mayor resolución en la pantalla y un puerto de accesorios. La J1 a cambio lleva un pequeño flash incorporado, es más ligera y estará disponible en más colores.
Las ópticas que acompañan a las nuevas cámaras, son un 10mm f/2.8 "pancake", un 10-30 f/3.5-5.6 VR un 30-110mm f/3.8-5.6 VR, y un viajero 10-100mm f/4.5-5.6 VR con zoom motorizado.
Habrá que esperar a ver la calidad real del sistema 1 de Nikon en las primeras comparativas independientes, pero parece que el sistema tiene varios puntos fuertes. El tamaño (106 × 61 × 29,8 mm de la J1) y un peso contenido de 277gr con batería y tarjeta de memoria para la J1 y 383 para la V1 son más que interesantes y por otro lado Nikon pretende captar directamente también a sus usuarios de réflex con un anillo adaptador que permite usar ópticas de éstas en el nuevo sistema Nikon 1.
Más información en la web oficial.
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