sábado, 17 de septiembre de 2011

[Sudafrica-Mozambique] Dia 2: De Johannesburgo a Graskop


Nos levantamos moderadamente temprano, desayunamos y nos montamos en un taxi de vuelta al aeropuerto de Johannesburgo. Allí nos dividimos en 2 grupos, unos fuimos a cambiar euros por Rands y otros a recoger el coche alquilado y de paso pedir un GPS por si las moscas. Habíamos pedido una Mercedes Vito o similar, porque nos parecía que los de 7 plazas que se podían alquilar o tenían la 3ª fila de asientos atrás, o tenían maletero y preferíamos ir cómodos con los mochilones.
Cual fue nuestra sorpresa cuando en vez de la Vito nos habían dado una Toyota Quantum que es enorme. 10 plazas con 4 filas de asientos, muy larga y sobre todo muy alta. Después del "susto" inicial por el tamaño del bicho, nos montamos y emprendimos camino en nuestro "autobús" y aunque cometimos el error de no poner el GPS antes de salir y eso nos hizo dar un poco de vuelta, salimos cómodamente de la ciudad destino Graskop, en pleno Blide River Canyon.
Ya cuando salimos del backpackers hacía fresco y estaba bastante nublado, pero en cuanto enfilamos la autopista el tiempo empeoro y empezaron los rayos, los truenos,  la lluvia y el viento. Toda una prueba de conducción para Andrés, el primer valiente que se atrevió con el "camión", teniendo en cuenta además que en Sudáfrica se conduce por la izquierda y la furgo era de cambio manual. Por suerte la autovía de peaje no tenía más que 2 carriles por sentido, pero estaba en muy buenas condiciones.
Cuando aun estábamos en Madrid alguien dijo que no llevaba chubasquero a lo que yo insistí varias veces "vamos en la temporada seca, no va a llover". Me recordaron mi frase durante todo el viaje en coche bajo la lluvia.
Por el camino paramos a echar gasolina, cambiar de conducto y de paso a comer. No nos ha llegado a quedar claro como funciona lo de las propinas en Sudáfrica, porque las guías de viaje te dicen que solo las clases altas acostumbran a ello, pero nosotros dejamos las monedas que sobraban al comer y nos lo devolvieron un poco molestos diciéndonos que lo normal era el 10%
El tiempo mejoró ligeramente en la segunda mitad del viaje, seguía lloviendo pero menos y con menos viento y sin truenos, y abandonamos la autovía por una carretera nacional que estaba también en buenas condiciones,  un solo carril por sentido sin mediana y un carril adicionales para adelantar cada algunos kilómetros. En el último tramo, cerca del pueblo vimos nuestros primeros animales, unos monos verdes que se nos cruzaron en la carretera.

Ya en Graskop llegamos a nuestro alojamiento, una especie de cabaña para 6, con 2 habitaciones y 2 camas en el salón que estaba bastante bien y además bien situada. La única pega es que se fue la luz un par de veces durante algunos minutos, pero parece que era un problema del pueblo en general debido a la tormenta.
Teníamos ganas de bajar del coche y pasear un rato, pero aunque menos, seguía lloviendo y no era plan, así que, una vez instalados, nos metimos en el coche de nuevo para hacer algo de compra para el desayuno y el parque Kruger. Dejamos las cosas en la casa y nos fuimos a cenar al Loco pub & coachman's grill un pub curioso construido en la antigua estación de tren de Graskop en el que comimos costillas y pollo a la brasa con unas cervecitas. Cenamos bastante bien y nos volvimos prontito a la casa a tomarnos unas cervecitas y acostarnos temprano para ver el Blide River Canyon antes de llegar al parque Kruger.

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