lunes, 6 de febrero de 2012

Preparar equipo para viajar de "mochilero"


Este es un tema muy controvertido y ampliamente debatido por la red, así que no pretendo sentenciar si no simplemente dar mi opinión del tema, que además es consecuencia directa de mi estilo fotográfico y siempre pensando en un equipo basado en una cámara reflex.

En un viaje en plan mochilero lo primero es viajar ligero en general, tanto en el equipaje como en el equipo fotográfico, por tanto conviene pensar bien que tipo de fotografías vamos a tener ocasión de hacer ya que eso nos va a condicionar.

ÓPTICAS
Será conveniente saber donde vamos a pasar la mayor parte del tiempo y que oportunidades fotográficas vamos a tener a la hora de seleccionar las ópticas, pero lo normal será buscar 2 o 3 objetivos tipo zoom (o zum como dice la RAE) que nos cubran el máximo rango focal posible sin tener que cargar con mucho peso. Mucha gente prefiere un "todoterreno" tipo 18-200 de formato APS-C o un 28-300 de formato completo o alguno similar y la verdad es que son muy cómodos pero sacrificaremos luminosidad y calidad. A mi personalmente no me gusta, aunque por lo general ese va a ser mas o menos el rango de focales que vamos a buscar con nuestro conjunto de lentes, si bien buscaremos un objetivo más angular si va a predominar el paisaje (por ejemplo) y algún tele un poco más largo o un duplicador en caso de safaris fotográficos y similares. Lo malo de viajar de mochilero es que casi siempre necesitaremos un poco de todo y raras veces podemos prescindir de alguna de las lentes. Teniendo en cuenta que uso una D7000 con sensor APS-C, últimamente suelo viajar con un 10-20 de Sigma, un 17-50 f/2.8 de Tamron y un 70-300 f/4-5.6. Este último es el menos uso, pero si te gustan los retratos robados, seguramente lo uses más que yo o incluso te interese un tele de mayor calidad. En mi caso lo llevo por llevar cubierta la focal aunque tarde o temprano lo cambiaré por un tele similar pero de mayor calidad.
Aparte intento llevar siempre en el equipo el minúsculo 50 f/1.8 G que ni pesa ni ocupa apenas y para retratos a media distancia tiene un Bokeh bastante bueno.

FILTROS
Como siempre es cuestión de gustos, hay quien odia los filtros UV a muerte y opina que siempre es mejor usar el parasol a modo de protección pero, sobre todo en ambientes muy polvorientos, a mí me parecen bastante interesantes por protección y facilidad de limpieza.
A parte de eso, un buen polarizador siempre es una garantía para conseguir buen contraste y colores saturados en los paisajes.

BATERÍAS
Imprescindible llevar el cargador (evidentemente) y una o dos baterías de repuesto siempre cargadas al máximo. Es importante recordar cargar las baterías descargadas siempre que sea posible, aunque tengamos alguna otra cargada, porque en este tipo de viajes nunca se sabe cuando vamos a tener oportunidad de cargarlas de nuevo.

ALMACENAMIENTO
Para empezar unas buenas tarjetas de memoria, rápidas y de primera marca son siempre una garantía. Si además disponemos de un disco duro con lector de tarjetas para vaciarlas puede ser una buena opción, pero sinceramente, al precio que están las tarjetas de memoria no merece la pena el peso extra, nuestro objetivo es la ligereza. En cuanto a nº de tarjetas y capacidad de las mismas, pues hay que tratar de buscar un equilibrio entre no llevar demasiadas tarjetas que es engorroso y fácil perder alguna y que no sean demasiado grandes para que no sea muy grande el estropicio en caso de perdida o avería de alguna.
Para mi gusto lo ideal es unas 500-700 fotos por tarjeta y llevar como un 25% más de almacenamiento del que calculemos que vamos a usar. En cualquier caso no debería ser difícil encontrar tarjetas de memoria en sitios turísticos si nos quedamos cortos y normalmente suelen salir a un precio razonable.
Hay quien además lleva algún tipo de tablet, netbook o portátil donde descargar las tarjetas y editar alguna imagen. Además le sirve para estar conectado a internet cuando hay Wi-Fi disponible. Yo no lo he echado de menos nunca, cuando lo eche de menos me lo pensaré.

ACCESORIOS
El cable USB de la cámara o un lector de tarjetas compacto (de los que a veces regalan con las revistas) nunca vienen mal por si queremos enviar alguna por mail y no estorban mucho.
Un flash externo puede venir bien según el tipo de fotografías que vayamos a hacer, pero pesa y nos obliga a llevar un par de juegos de pilas recargables con su cargador correspondiente. Piensa bien si lo vas a usar porque si no cargaras bastante peso para nada. Yo personalmente no lo he echado nunca de menos, pero es un accesorio que uso más bien poco generalmente.
Un trípode compacto para largas exposiciones también es interesante pero una vez más, si no lo vas a usar, cargarás peso innecesariamente. El año pasado cargamos con uno (bueno no lo cargue yo) para 3 fotógrafos con 2 cámaras y prácticamente no lo usamos así que este año no lo hemos llevado y lo hemos echado poco de menos, en un par de ocasiones nada más, el resto de las veces nos ha bastado con usar apoyos improvisados como rocas, vallas, mesas, sudaderas... Siempre se puede recurrir a la típica bolsa de tela llena de arena que mencionan todos los fotógrafos o quizás sea una buena opción un trípode tipo gorillapod que aguante el peso de nuestra cámara.
También es interesante una cámara compacta para cuando queramos descansar del peso de la reflex o para cuando no es conveniente llevarla. Puede ser una buena compacta con RAW o incluso una compacta de las resistentes al agua y polvo si vamos a hacer alguna actividad en la que peligraría nuestra reflex.

LA BOLSA
Lo ideal es llevar la bolsa justa para el equipo que llevamos, ni más ni menos. Cuanto más compacta, mejor y si encima cabe en el mochilon del equipaje por si vamos a tener que cargarlo durante mucho rato (en un trekking o algo así) pues mejor aún.
El tipo de bolsa es ya algo muy personal, puede ser una mochila, una riñonera o como en mi caso, una bandolera. Lo importante es elegir la bolsa en función del equipo que vayamos a llevar y que sea lo más compacta posible sin que se nos quede corta.
Yo concretamente llevo una Kata 123 Go 10 que es super compacta y permite sacar la cámara deprisa. En la parte de la cámara me cabe la D7000 con el Tamron 17-50 montado y el 10-20 y el 70-300 a cada lado. Aparte tiene una pequeña "zona de carga" en la parte de arriba en la que llevo el 50mm f/1.8, las tarjetas de memoria, batería de repuesto, el mando remoto, un moleskine pequeño para tomar notas, un par de bolígrafos, unos prismáticos pequeños y poco más. En los bolsillos laterales meto el/los polarizadores y el "chubasquero" de la mochila.

MÁS COSAS
Importante no olvidar un kit básico de limpieza para las ópticas. Si viajamos a algún lugar con mucho polvo, puede que nos interese además algún limpiador compacto de sensor de esos tipo "boli". Es importante recordar que algunos líquidos de limpieza no se pueden llevar como equipaje de mano en los aviones y tienen que ir en el equipaje facturado si no queremos correr el riesgo de que nos los tiren a la basura.
Si nuestro destino es muy húmedo, se hace imprescindible buscar bolsitas de gel de sílice para llevar dentro de la bolsa de la fotografía que evitarán que la humedad se condense en el equipo. Se pueden comprar en muchos formatos, o preguntar en alguna tienda que las tire habitualmente. A mi me basta con acumular las que vienen con los zapatos, aparatos electrónicos o cualquier cosa que compre yo o algún familiar cercano al que se lo haya dicho. Tened en cuenta que estas bolsitas tienen un límite de absorción de humedad a partir del cual dejan de ser útiles y hay que reemplazarlas.
En general, hay bastantes accesorios que se pueden quedar en el albergue con el equipaje "gordo" la mayor parte del tiempo, pero algunos accesorios importantes como el cargador de las baterías por ejemplo, es conveniente no facturarlos al viajar en avión por si nos perdiesen el equipaje.

Creo que eso es todo, pero siempre se me puede olvidar algo.

jueves, 2 de febrero de 2012

[Sudafica-Mozambique] Dia7: Marloth Park-Maputo


Nos levantamos temprano de nuevo, pero descansados por haber dedicado la tarde a descansar. Queríamos estar en la agencia de alquiler de Hertz lo antes posible porque no sabíamos cuanto tiempo nos podría llevar cruzar el paso fronterizo y Maputo es una ciudad peligrosa a la que preferíamos llegar de día.
Cuando llegamos a la oficina de alquile de coches el empleado, muy majo bromeó con nosotros diciéndonos que mejor entrásemos de 3 en 3 en la oficina que no íbamos a caber. La oficina era muy pequeña, una pequeña choza que no llegaría a 3x3m con 2 mesas, una para el dueño y otra para una empleada, muy amables ambos. Nuestra furgoneta era más grande.


Cuando terminamos papeleos, el dueño nos dijo que nos pasaría un cargo por el transporte a la frontera, pero que no tenía otro transporte que la propia furgoneta que íbamos a devolver, así que volvimos a meter los equipajes y nos montamos por última vez en ella.
Ya en la frontera, la salida de Sudáfrica fue bastante rápida y sencilla, pero al llegar a Mozambique nos dimos cuenta de que allí se tomaban las cosas con más calma y nos iba a llevar bastante más tiempo. A pesar de todo, los empleados de la frontera eran bastante simpáticos, simplemente no tenían prisa ninguna, incluso había uno de ellos viendo una película en un portátil. Mientras esperábamos en la cola aprovechamos para separarnos y comprar un par de tarjetas prepago para el móvil con las que poder llamar a los alojamientos, taxis o a casa ya que, en general, suele salir mucho mas barato de esta manera que con el móvil español.
Finalmente, después de varias horas, cruzamos la frontera con un visado muy moderno para un país como Mozambique que incluía una fotografía nuestra hecha en ese mismo momento con una webcam. En seguida nos dimos cuenta de la diferencia de riqueza entre los dos países, en el momento en que lo visitamos, Mozambique estaba entre los 10 o 15 países más pobres del mundo y eso se notaba.
En teoría debía haber autobuses con destino a Maputo, pero no vimos ninguno, solo un montón de xiapas. Las xiapas son el medio de transporte local que consiste en furgonetas viejas, muchas de ellas traídas de 2ª mano de Japón o China, optimizadas para poder cargar el mayor número de pasajeros posible, añadiendo filas de asientos, asientos abatibles en los pasillos y sin apenas maletero pero espacio bajo los asientos para la mercancía. Algunos hasta llevan remolques para el equipaje.
Generalmente este tipo de transporte no tiene horario fijo, simplemente salen cuando las han llenado hasta arriba, así que fuimos directos a por la que estaba mas llena y negociamos un poco (mitad en portugués mitad en español) para poder pagar en Rands sudafricanos ya que aun nos quedaban bastantes y además no habíamos cambiado a la moneda local aun. Finalmente nos cobraron 25 Rands por persona (unos 2,5€) pero una vez montados en la xiapa, nos quiso cobrar aparte por los equipajes con la excusa le impedían subir mas gente. Después de un rato acabamos pagando 20 Rands extra por ellos.
Viajamos bastante apretados pero es el modo mas autentico (y barato) de viajar en Mozambique, a pesar de tardar casi 2 horas en recorrer los 100km que nos separaban de Maputo, mereció la pena. Durante el viaje intentamos dormir un poco pero era complicado, así que jugamos al juego este de adivinar el personaje a base de preguntas y uno de los pasajeros se unió a nosotros a pesar de la barrera del idioma.
En la ciudad de Maputo, capital de Mozambique, la xiapa nos dejó en una enorme explanada llena a rebosar de xiapas que venían o esperaban su salida a múltiples destinos locales y nacionales y bastantes taxis que esperan para recoger a los viajeros que bajan de las xiapas. Los taxistas siempre te dan precios bastante hinchados y hay que regatear con ellos siempre para evitar que nos engañen en exceso, aunque hay que ser consciente de que el precio que cobran a los turistas siempre es mayor que los mozambiqueños pero suele ser asumible.
Desde la plaza negociamos un par de taxis para los seis, nuevamente en rands, para ir al Fatima's Backpackers de Maputo, pero nos costó bastante convencerles de que nos aceptaran los rands, mucho más que en la frontera porque les resulta más difícil cambiarlos, claro está, pero finalmente aceptaron y nos llevaron al Fatima's donde lo primero que hicimos fue registrarnos y probar la cerveza local 2M bien fresquita y de paso comimos algo en el mismo backpackers, aunque la comida no era especialmente buena. El personal del Fatima's Backpackers Maputo era bastante borde y muy poco servicial.
Con las pilas cargadas salimos a dar un paseo por Maputo. Habíamos oído y leído tantas historias respecto a la inseguridad de la ciudad que solo una de los tres que llevábamos réflex, se atrevió a sacarla al paseo. Lo poco que vimos de la ciudad nos pareció una ciudad fea, destartalada y algo caótica por la que no apetece nada caminar de noche, a algunas calles incluso daba miedo entrar de día. Aun así paseamos hasta que empezó a bajar el sol sin ver nada demasiado interesante fuera de los transportes colectivos atestados y un edificio con guardia militar que nos prohibió  andar por la acera contigua al muro perimetral.
De vuelta en el backpackers descubrimos que el edificio del que nos habían alejado, debía ser la residencia del presidente del país y que habíamos paseado por una de las calles mas peligrosas de la ciudad que estaba marcada en el mapa del backpackers en rojo y con exclamaciones.Nos asustamos un poco.
Cenamos cerca del albergue y nos acostamos temprano.

viernes, 27 de enero de 2012

[Sudáfrica-Mozambique] Día 6: Lower Sabie - Marloth Park

Decidimos que por fin iba a ser el día en que no madrugaríamos tantísimo y quedamos a las 10 para desayunar tranquilamente y disfrutar de la terraza de Lower Sabie una vez mas. Una vez desayunados y listos para partir nos acercamos al mapa de la zona para ver que animales se habían avistado en las cercanías, donde tuvimos la suerte de encontrarnos con un hombre que justo estaba poniendo un imán de color rojo que indicaba que había leones a menos de 2 kilómetros del campamento, justo el único de los Big Five que nos quedaba por ver.
Le preguntamos por los leones y nos contó una historia increíble que nos hubiera encantado vivir. Resulta que el hombre había visto un leopardo subido a un árbol con algún tipo de antílope que acababa de cazar y una manada de leones no había parado hasta que se lo había conseguido arrebatar. Después el leopardo se había quedado en el árbol mientras los leones se comían al antílope al otro lado de la carretera. ¡Que envidia nos dio!
En cuanto estuvimos listos para salir fuimos al encuentro de los leones haciendo una fugaz parada en una charca llena de todo tipo de animales. Supimos que estábamos llegando al lugar cuando vimos desde lejos al menos una veintena de coches agolpados en un pequeño tramo de carretera. Había tantos coches que, en algunos puntos había cuatro coches ocupando el ancho de los dos carriles de la carretera.
Nos costo un buen rato de maniobras entre los coches llegar a una posición desde la que ver a uno de los leones con tranquilidad, hasta que por fin llegamos a ver un macho que debía estar comiendo por los movimientos que hacia, aunque los matorrales nos tapaban su comida.Un animal imponente a pesar de ser un león mas bien delgado.




Después de un rato dejamos el hueco a otro coche y volvimos a la charca para ver con calma todos los animales que estaban allí bebiendo. Había una gran variedad de animales, casi todo aves y herbívoros, a excepción de los cocodrilos. Como casi siempre, la mayor parte de las aves no teníamos ni idea de lo que eran.




Llegó la hora de abandonar el parque Kruguer y nos dirigimos hacia la puerta situada mas al sur, crocodille brige, desde la que emprendimos camino a Nelspruit, no sin antes hacer unas fotos a un gracioso grupo de cebras que nos encontramos por el camino. Tienen un comportamiento muy peculiar, se pegan las unas a las otras como estrategia de defensa frente a los depredadores de manera que estos no sepan donde empiezan y acaba cada cebra y les parezcan mas bien un único gran animal.



La idea era dejar el coche alquilado en Nelspruit por ser la oficina de Hertz mas cercana a la frontera con Mozambique, a pesar de que nos pillaba en dirección totalmente opuesta y nos obligaba a coger un autobús que tardaba algunas horas. La cuestión es que por papeleo, seguridad y dinero (son mas caros los alquileres en Mozambique incluso que en España) decidimos no llevar coche en Mozambique.
De camino paramos a comer en un área de servicio que tenia también una oficina de turismo y aprovechamos para preguntar por alojamientos económicos en Nelspruit y el bus a la frontera. La chica se extrañó de que fuésemos hacia atrás y le explicamos nuestro problema con el coche. Nos pregunto por la agencia y después de un par de llamadas nos dijo que un amigo suyo acababa de abrir una agencia de Hertz en Marloth Park y su hijo alquilaba bungalows a un precio bastante razonable en el mismo parque que estaba situado a medio camino entre crocodille bridge y el paso fronterizo lo que nos ahorraba unos 200km ese día y otros 300 al siguiente, y ademas nos proporcionaría transporte a la frontera por un pequeño recargo. Por si fuera poco nos dijo que había bastantes animales sueltos por el parque por estar tan cerca de Kruger, todos herbívoros, eso si. No hubo dudas, sonaba perfecto.
Una comida rápida comprada en el supermercado (yo probé una especie de empanada de Kudu que estaba decente) y volvimos unos pocos kilómetros sobre nuestros pasos para seguir en dirección a la frontera de camino a Marloth Park cuya entrada daba directamente a la carretera principal.
El parque tenia muy buena pinta y al poco de entrar una jirafa cruzó la carretera justo por delante del coche que nos precedía. Nos pusimos a gritar como críos.



También aprovechamos a echar gasolina en unos surtidores con forma de elefante y de jirafas, pero lo que de verdad llamaba la atención era que el precio que aparecía en ellos no era el precio final, había que multiplicarlo por 2 ya que el espacio reservado para el precio por litro se había quedado pequeño debido a la gran inflación que ha sacudido Sudáfrica causada por el mundial de fútbol de 2010.
Para llegar a la casa que habíamos alquilado para pasar la noche tuvimos que abandonar el asfalto y conducir por unos caminos de tierra bastante estrechos y empinados. Por un momento pensamos que se iba a complicar el camino sobretodo por el tamaño de nuestra furgoneta pero finalmente llegamos sin problema. Mientras esperábamos a que llegase la mujer que nos tenia que dar las llaves y explicar las cosas pudimos ver un Kudu a menos de 10 metros y no parecía asustarse demasiado de nosotros por lo que pensamos en dar un buen paseo por la noche a ver que mas animales podíamos encontrar. Al llegar la propietaria la propietaria nos convenció rápidamente de lo contrario, ya que nos contó que es bastante habitual ver hienas por allí, y por si fuera poco, hay una reserva de leones pegada a Marloth Park y a veces salen a dar un paseo. Así que decidimos pasar a ver el bungalow y cocinar la cena allí tranquilamente, en parte para ahorrar  algo de pasta y de paso para descansar un poco de tanto madrugón y coche. Cuando nos enseñó el bungalow, mas que un bungalow, aquello era un chalet en toda regla con tres habitaciones, una de ellas con bañera de hidromasaje, un gran salón, cocina americana totalmente equipada, una pequeña terraza arriba, pero lo mejor era la terraza grande de la plata baja con una gran barbacoa de ladrillo, un circulo de piedra para hacer una hoguera y una pequeña piscina redonda como la de las películas americanas que, al ser invierno, estaba tapada con una red. Incluso había un par de bebederos de hormigón pensados para acumular agua de lluvia para que se acerquen los animales a beber. Impresionante, el mejor alojamiento de todo el viaje y no fue el mas caro, salió por unos 20€ por persona y noche.
Nos sentó muy bien el descanso en la casa, cocinamos, nos bebimos unas cervecitas en la terraza e incluso usamos la bañera de hidromasaje.

lunes, 23 de enero de 2012

Vendiendo en eBay

Una vez más vuelvo a ser inconstante con el blog, pero no me da el tiempo para más. Y además ahora me he apuntado al gimnasio para intentar deshacerme de los excesos navideños y bueno si me sobra tiempo conseguir una "tableta" de esas que lucen los actores en las pelis... ja, ja, ja... ¡los milagros a Lourdes!

En fin a lo que iba, últimamente, mí tiempo delante del ordenador no ha sido muy productivo pero lo poco que ha salido de ahí han sido un par de ventas en eBay, mis primeras ventas, y os quería contar mi experiencia.

A pesar de haber hecho varias compras, no había hecho venta alguna previamente y claro mi puntuación en eBay era nula. ¿Que es esto de la puntuación? Pues básicamente es el sistema de reputación de usuarios que tiene eBay y que hace que sea una buena herramienta de compra-venta, ya que uno compra mucho más tranquilo si sabe que el vendedor tiene una buena reputación como vendedor y no ha tenido puntuaciones negativas o estas han sido muy escasas. Además esto hace que el vendedor se preocupe por la venta ya que si todo va bien su reputación aumentará y será más sencillo que los compradores confíen en él.

La parte mala de este sistema es que las primeras ventas cuestan algo más de esfuerzo y, a veces, una rebaja en el precio se salida para asegurar la venta. Ese fue mi caso. He vendido un Zenitar 16mm ojo de pez por unos 140€ con 6 ó 7 pujas cuando las ventas estaban algo más caras, aunque tampoco me puedo quejar, porque en su momento me costó como 110. Aun así hubo varios usuarios que me hicieron preguntas y me pidieron más fotos del objetivo.

Vender en eBay no es gratis
Hay que tener en cuenta varias cosas a la hora de vender. Lo primero es que los anuncios no son gratuitos, te cobran una pequeña comisión y además cada extra (fotografías extra, precio de compra mínima, comprar ya...) hay que pagarlo, ahí esta su ganancia, claro está.

Una imagen vale más que mil palabras
Es importante que las fotos estén medianamente bien hechas pero no a nivel artístico, si no a nivel de detalle, que se vean bien todos los posibles defectos o ausencia de ellos. Una sola imagen es gratuita o mas bien esta incluida en el precio, cada una extra vale dinero, no mucho menos de un euro creo recordar. En el caso del Zenitar, al ser mi primera venta preparé como media docena de imágenes desde varios ángulos para que se viese claramente que la óptica estaba impecable, adjunte 2 al anuncio y en el texto del anuncio dije que estaba en perfectas condiciones ópticas demostrables para que cualquier usuario que quisiese más imágenes las pidiese, como así ocurrió.




Una buena descripción evita malentendidos
El texto del anuncio debe ser claro y conciso pero sin olvidar ningún detalle del producto a vender. Parece evidente pero no lo es, hay que tener en cuenta que cualquiera puede estar interesado independientemente de sus conocimientos del producto. No hay que dar nada por sentado. En mi caso la descripción del Zenitar se me quedó un poco coja y olvide mencionar que era un objetivo sin CPU y en las Nikon de gama baja y media-baja solo funciona en el modo manual lo que provocó que el comprador me mandase un mail alarmado pensando que no funcionaba. Por suerte aclarado el tema no hubo ningún problema.

Gastos de envío
Son fáciles de calcular con la calculadora de la web que a su vez te redirige a las webs de varios transportistas. Para España lo mas sencillo y barato es el paquete azul (6,5€), aunque para cosas de mayor valor puede que merezca la pena buscar algún tipo de envío asegurado. En cualquier caso, lo bueno es que podemos poner varios tipos de envío para que sea el comprador quien elija.

Hacer seguimiento
Una vez publicado el anuncio es importante hacer un seguimiento a la subasta. Responder a las posibles dudas de los posibles compradores o enviarles imágenes extras que soliciten pueden suponer la diferencia ente que se interesen por el producto o no y eso repercutirá en la venta. En mi caso, como siempre ando fuera de casa y en el trabajo no tengo acceso a eBay, he decidido instalarme la aplicación de eBay para iPhone precisamente para que no se me escape nada. Imagino que existirá una versión para Android.
Siempre hay gente que te pide sacarlo de eBay y comprarlo en mano, pero a mí personalmente no me gusta. Por un lado va contra la política de la web y por otro me resulta mucho más cómodo así, si quisiese venderlo en mano lo vendería a través de alguno de los muchos foros de fotografía que hay disponibles en internet. Además, tengo una oficina de correos muy cerca del curro y a mediodía me puedo acercar un momento cualquier día.

Día de finalización de la subasta
Tampoco está de más tener en cuenta cuando termina la subasta. Está claro que el grueso de nuestros compradores potenciales pasará más tiempo en casa el fin de semana y por tanto hay mas probabilidades de que nuestra subasta triunfe, ya que casi siempre las pujas se agrupan en los últimos días o incluso horas de la subasta. En mi opinión, lo mejor es que la subasta acabe un domingo por la tarde noche.

Una vez vendido
No te retrases, haz el envío lo antes posible una vez recibido el pago. Adjunta la información de seguimiento en cuanto te sea posible (una vez más si tienes un smartphone serás aun más rápido) Vota positivamente al comprador si la transacción ha sido buena. Esto repercutirá positivamente en tu reputación y, por tanto, en futuras posibles ventas.

Creo que eso es todo. No os he hablado de los medios de pago porque solo he usado Paypal, que a mi entender es el método más sencillo a usar con eBay, por algo es el sistema de pago que crearon para eBay y después se ha extendido por la red por su comodidad y seguridad.

domingo, 6 de noviembre de 2011

[Sudáfrica-Mozambique] Día 5: Skukuza - Lower Sabie

Repetimos jugada. Madrugón desayuno ligero, en la carretera a la 6 de la mañana y vuelta a Skukuza a desayunar en condiciones y recoger los bártulos a eso de las 10 de la mañana para dirigirnos al siguiente campamento con las fuerzas renovadas.


En general un día menos productivo en lo que a animales se refiere que el anterior, pero con un par de experiencias interesantes. La primera, una parada en un hide junto a una pequeña laguna, que tenía el aparcamiento limitado a 8 coches, aparcamiento por llamarlo algo porque era una explanada minúscula sin ningún tipo de valla, con lo que había que andar como 10 metros desde el coche hasta la entrada sin protección alguna. Nos lo tomamos como un desembarco militar porque nos gusta hacer el tonto, pero la realidad es que no tuvimos sensación de peligro en ningún momento.
El hide estaba prácticamente en silencio, apenas se oían los crujidos de las maderas del suelo bajo nuestros pasos y algunos susurros de vez en cuando comentando algún animalillo. Sobretodo pudimos ver una gran variedad de aves, aunque también pudimos ver un cocodrilo y un hipopótamo echando la siesta junto a un par de pájaros. Nos dieron un poco de envidia en ese momento un par de fotógrafos súper equipados con unos objetivos del tamaño de un niño pequeño, pero solo pensar en cargar con semejante peso durante 3 semanas, se nos paso la envidia.


Nuestra segunda experiencia del día tenía algo en común. Comimos en lo que el mapa marcaba como picnic, muy cerca donde el día anterior se habían avistado varios leones. Al llegar nos encontramos un merendero con una gran explanada para aparcar, y una zona arbolada con mesas y bancos para comer, algunos de ellos bajo un techo de paja construido en torno a un gran árbol que le servia de soporte. También había una tienda-cafetería-restaurante que tenía una barbacoa fuera donde cocinaban carne de kudu y cosas así, que desgraciadamente no pudimos probar porque llegamos demasiado tarde y se había acabado casi todo.

En general se nota bastante que los animales mas que acostumbrados a la presencia de los humanos, incluso los pajarillos que hay cerca de los campamentos y las zonas de picnic, son de lo más descarados y no dudan en lanzarse en tromba sobre la mesa cuando te levantas de ella para ver que se pueden llevar a la boca.

Después de reponer fuerzas emprendimos camino nuevamente. Esta vez el paisaje era distinto, mas seco y con menos vegetación porque nos alejabamos del río, aunque eso nos permitió subir a una colina y bajarnos nuevamente del coche para relajarnos un rato en un mirador.
Vimos pocos animales antes de llegar al campamento, tan solo una jirafa vieja y solitaria y un avestruz muy lejana... bueno por supuesto vimos bastantes antílopes de distintas especies, pero es que ya los teníamos a todos muy vistos.

Casi llegando a Lower Sabbie, hicimos nuestra última parada. Según las normas del parque esta prohibido bajarse del coche excepto en los puntos autorizados (picinics, hides, campamentos...) y los puentes. Esta norma nunca la entendí, pero bueno parecía divertido y no había peligro alguno así que aprovechamos para estirar las piernas.


Ya en el campamento de Lower Sabie nos dimos cuenta de por que es el más solicitado. La terraza con vistas al río es una pasada al atardecer, no es que este plagada de animales, pero había unos cuantos hipopótamos,  cocodrilos y algún búfalo. La idea era haber comprado carne y hacer la famosa barbacoa, pero entre que era un engorro y que en la terraza se estaba tan bien, acabamos cenando en ella.